Exit tax al mudarte a Dubái: qué es, cómo funciona y cómo planificarlo

Cuando alguien decide mudarse a Dubái y empieza a investigar las implicaciones fiscales del traslado, en algún momento aparece el termino exit tax. Y en ese momento, la investigación se complica. La información disponible en español es escasa, a menudo técnica hasta el punto de ser ilegible, y con frecuencia contradictoria entre fuentes.
El resultado es que muchas personas llegan a la conclusión de que el exit tax es un obstáculo insalvable, o que no les aplica, o que ya lo resolverá un gestor cuando llegue el momento. Las tres conclusiones pueden ser incorrectas, y las tres pueden tener consecuencias económicas muy significativas.
Este articulo explica qué es el exit tax, a quién aplica, cómo funciona en los principales países de origen de nuestra comunidad, y lo más importante: cómo planificarlo para que no se convierta en un freno ni en una sorpresa desagradable.
Aviso previo: el exit tax es un área de fiscalidad internacional que depende de la legislación específica de cada país y de las circunstancias concretas de cada persona. Este articulo tiene carácter informativo general. Antes de tomar decisiones, consúltanos. |
Qué es el exit tax
El exit tax, o impuesto de salida, es un tributo que algunos países aplican cuando un contribuyente traslada su residencia fiscal al extranjero. La lógica detrás es la siguiente: cuando una persona ha acumulado plusvalías latentes en activos como participaciones de empresas, inversiones financieras o inmuebles, y decide marcharse a otro país antes de venderlos, el país de origen pierde el derecho a gravar esa ganancia cuando se materialice la venta.

El exit tax es la respuesta de algunos Estados a ese escenario: gravar las plusvalías no realizadas en el momento del traslado, como si los activos se hubieran vendido el día antes de salir del país. No es una sanción ni una penalización por marcharse....., es una liquidación anticipada de impuestos sobre ganancias que ya se han generado, aunque todavía no se hayan cobrado.
No todos los países tienen exit tax. Y entre los que lo tienen, las reglas varían significativamente: que activos están sujetos, a partir de que umbral de patrimonio aplica, si se puede aplazar el pago, y qué ocurre si los activos se venden más tarde por menos de lo que se valoraron en el momento del traslado.
Y hay un matiz que conviene dejar claro desde el principio: el exit tax no es un único impuesto, sino que existen dos regímenes distintos que funcionan en paralelo, con normativa y umbrales propios: uno para personas físicas que trasladan su residencia fiscal, y otro para empresas que trasladan su sede o parte de su actividad fuera del país. Ambos comparten la misma lógica de fondo: gravar plusvalías latentes en el momento de la salida, pero se activan con circunstancias distintas.
El exit tax no grava el hecho de marcharse. Grava las plusvalías que ya existían antes de marcharse y que el país de origen habría gravado si te hubieras quedado. La distinción es importante porque cambia completamente la forma de planificarlo. |
El exit tax en España: la regulación más relevante para nuestra comunidad
España tiene uno de los regímenes de exit tax más conocidos y más comentados entre los empresarios españoles que consideran el traslado a Dubái. Está regulado en el artículo 95 bis de la Ley del IRPF y aplica desde 2015.
A quién aplica el exit tax español
El exit tax español aplica a personas físicas que han sido residentes fiscales en España durante al menos diez de los quince años anteriores al traslado, y que en el momento de la salida tienen:
• Acciones o participaciones en cualquier tipo de entidad cuyo valor de mercado supere los 4.000.000 de euros, o
• Acciones o participaciones en una entidad en la que la participación sea superior al 25% y el valor de mercado supere el 1.000.000 de euros
Si no se cumplen estos umbrales, el exit tax español no aplica. Un empresario con participaciones en su empresa valoradas en 800.000 euros y una participación del 30% entra en el segundo supuesto. Un empresario con un portfolio de acciones en bolsa valorado en 3.000.000 euros no entra en ninguno.
Qué se grava y cómo se calcula
Lo que se grava es la diferencia entre el valor de mercado de las participaciones en el momento del traslado y su valor de adquisición. Es decir, la plusvalía latente: la ganancia que existiría si en ese momento se vendieran los activos.
Esa plusvalía tributa en la base imponible del ahorro del IRPF, con los tipos aplicables en el momento del traslado. En 2025, los tipos del ahorro en España van del 19% al 28% dependiendo del importe de la ganancia.
La opción de aplazamiento: el matiz que cambia todo
Aqui es donde el exit tax español tiene un elemento muy relevante que muchas personas desconocen: la posibilidad de aplazar el pago si el traslado se realiza a un país de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo, o a un país con convenio de intercambio de información fiscal con España.
UAE tiene convenio de doble imposición con España y acuerdos de intercambio de información. Eso significa que quien se traslada a Dubái puede solicitar el aplazamiento del pago del exit tax. El impuesto se liquida pero no se paga en ese momento: se paga cuando los activos se vendan efectivamente o cuando se pierda la condición de residente en un país con convenio.
Esta opción de aplazamiento es fundamental en la planificación del traslado. Permite gestionar el momento del pago de forma que coincida con la venta real de los activos, evitando tener que pagar un impuesto sobre una ganancia que todavía no se ha cobrado.
El aplazamiento del exit tax español al trasladarse a Dubái es una opción real y legalmente reconocida. Pero hay que solicitarlo expresamente en la declaración del IRPF del año del traslado. Si no se solicita, el impuesto se paga de forma inmediata. |
Qué pasa si los activos se venden por menos después del traslado
Hay una protección importante en la normativa española: si los activos se venden por un precio inferior al que se usó para calcular el exit tax, se puede solicitar la rectificación de la autoliquidación y recuperar la parte del impuesto pagado de más. Esto evita que el exit tax se convierta en un impuesto sobre ganancias que nunca se materializaron.
¿Y las empresas? El exit tax societario en España (art. 19 LIS)
Todo lo anterior —el artículo 95 bis— se aplica a personas físicas. Pero España tiene un segundo régimen, independiente y con normativa propia, que aplica a las sociedades. Está regulado en el artículo 19 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (LIS) y transpone la directiva antielusión fiscal europea (ATAD).
A qué empresas aplica
El exit tax societario se activa cuando una sociedad residente fiscal en España:
• Traslada su residencia fiscal fuera de España, o
• Transfiere activos o una actividad a un establecimiento permanente en el extranjero, de forma que esos activos dejan de estar sujetos al Impuesto sobre Sociedades español
A diferencia del régimen de personas físicas, aquí no hay un umbral mínimo de patrimonio: lo relevante es el traslado de la residencia fiscal societaria o de los activos, no el valor concreto de la empresa.
Qué se grava
Se gravan las plusvalías latentes de los activos afectados, calculadas por la diferencia entre su valor de mercado en el momento del traslado y su valor fiscal. Si el destino es un país de la UE o del EEE, existe la posibilidad de fraccionar el pago en un plazo determinado por ley. Fuera de la UE/EEE, como es el caso de UAE, las condiciones de aplazamiento son más limitadas y dependen de las circunstancias concretas de la operación, por lo que conviene un análisis específico con un asesor fiscal.
En la práctica, la mayoría de nuestra comunidad se mueve dentro del régimen de personas físicas: emprendedores que trasladan su residencia fiscal y abren una empresa nueva en UAE. El régimen societario cobra relevancia cuando lo que se traslada no es la persona sino la propia sociedad española, su sede, su actividad o sus activos, hacia una estructura en UAE. Si ese es tu caso, es un análisis distinto al del exit tax personal y conviene tratarlo como tal desde el principio. |
El exit tax en México
México no tiene un exit tax específicamente denominado como tal, pero si tiene mecanismos que pueden tener efectos similares cuando un residente fiscal deja el país.
La Ley del ISR mexicana establece que cuando una persona física deja de ser residente fiscal en México, debe presentar una declaración de todos sus ingresos hasta la fecha de salida y liquidar el ISR correspondiente. Las ganancias de capital acumuladas hasta ese momento pueden estar sujetas a tributación si se han generado durante el periodo de residencia fiscal en México.
En la práctica, las implicaciones dependen mucho de la estructura del patrimonio del contribuyente: si tiene participaciones en empresas mexicanas, inversiones en instrumentos financieros locales o inmuebles en México. Cada tipo de activo tiene su propio tratamiento fiscal en el momento de la salida.
A diferencia de España, México no tiene un umbral de patrimonio mínimo que active el mecanismo. Las obligaciones fiscales al salir dependen de los ingresos y ganancias acumulados, no de un umbral de valor de activos.
El exit tax en otros países de Latinoamérica
Pais | Tiene exit tax especifico | Que aplica al trasladarse |
Argentina | No específico | Obligación de liquidar el Impuesto a los Bienes Personales y el Impuesto a las Ganancias hasta la fecha de salida. Activos en Argentina pueden seguir tributando por obligación real. |
Colombia | No específico | Declaración de renta hasta la fecha de salida. Ganancias de capital generadas durante residencia sujetas a impuesto. Activos en Colombia siguen sujetos a obligación real. |
Perú | No específico | Liquidación del Impuesto a la Renta hasta la fecha de salida. Sin mecanismo especifico de exit tax pero con obligaciones de cumplimiento al cesar la residencia. |
Chile | No específico | Declaración y pago del Impuesto a la Renta hasta la fecha de salida. Rentas de fuente chilena pueden seguir sujetas a retención aunque no se sea residente. |
En todos los casos latinoamericanos, el principio común es que las obligaciones fiscales acumuladas durante el periodo de residencia deben liquidarse antes o en el momento del traslado. Lo que varía es la complejidad del proceso, los tipos aplicables y la existencia o no de mecanismos de aplazamiento o fraccionamiento.
Cómo planificarlo: lo que hay que hacer y en qué orden
El exit tax no es un obstáculo insalvable. Es un coste que, bien planificado, puede gestionarse de forma que no condicione ni retrase el traslado. Estas son las claves de una buena planificación:
1. Calcular la exposición real antes de decidir
El primer paso es saber a cuánto exit tax potencial estarías sujeto si te fueras hoy. Eso requiere un inventario de activos con plusvalías latentes: participaciones en empresas, portfolio de inversiones, inmuebles, y cualquier otro activo que haya aumentado de valor desde su adquisición.
Muchas personas que temen el exit tax descubren al hacer este cálculo que su exposición es menor de lo que esperaban, porque los activos no han aumentado tanto de valor, porque están por debajo de los umbrales que activan el impuesto, o porque las plusvalías latentes son menores que las minusvalías en otros activos que las compensan.
2. Analizar el momento óptimo del traslado
El exit tax grava las plusvalías en el momento del traslado. Si tienes previsto vender activos en los próximos meses de todas formas, puede tener sentido hacerlo antes del traslado, pagar el impuesto sobre la plusvalía realizada en el país de origen, y trasladarte con menos activos con plusvalías latentes.
Al contrario, si tienes activos con minusvalías latentes, venderlos antes del traslado puede generar perdidas que compensan otras ganancias y reducen la base imponible del exit tax.
El timing del traslado tiene implicaciones fiscales que pueden equivaler a cientos de miles de euros en algunos casos. No es una decisión que deba tomarse sin análisis previo.
3. Solicitar el aplazamiento cuando corresponda
En el caso español, solicitar el aplazamiento del exit tax al trasladarse a un país con convenio como UAE es prácticamente siempre la opción correcta. Permite diferir el pago hasta que los activos se vendan realmente, gestionando el momento del desembolso de forma mucho más eficiente.
Pero hay que solicitarlo. No es automático. Y hay que hacerlo en la declaración del IRPF del año del traslado, lo que significa que hay que tenerlo planificado antes de presentar esa declaración.
4. Restructurar antes de trasladarse si tiene sentido
En algunos casos, restructurar la titularidad de los activos antes del traslado puede reducir la base imponible del exit tax de forma significativa. Esto puede incluir desde donaciones a familiares hasta reorganizaciones societarias, siempre que se hagan con sustancia económica real y no tengan como único propósito reducir el impuesto.
Las operaciones de restructuración previa al traslado son un área de especial escrutinio por parte de las autoridades fiscales. Cualquier operación de este tipo debe hacerse con asesoramiento especializado y documentación rigurosa.
5. Mantener toda la documentación del proceso
La planificación del exit tax genera documentación que puede ser muy relevante años después: valoraciones de activos en el momento del traslado, solicitudes de aplazamiento, declaraciones presentadas, comunicaciones con la autoridad fiscal. Toda esa documentación hay que conservarla y tenerla accesible.
En una inspección fiscal anos después del traslado, la capacidad de demostrar que el exit tax fue correctamente declarado y gestionado en su momento es fundamental.
La planificación del exit tax empieza cuando valoras un cambio de residencia . Conviene actuar desde el momento en que la mudanza entra en tu horizonte. Cuanto antes revises tu situación y explores opciones, más margen tendrás para tomar decisiones con calma y optimizar el impacto fiscal de tu traslado. |
Lo que el exit tax no es
Para terminar, vale la pena desmontar algunos malentendidos frecuentes sobre el exit tax que generan miedos innecesarios o, al contrario, confianza excesiva.
• El exit tax no es una penalización por marcharse.... Es una liquidación de impuestos sobre ganancias ya generadas. Si no tienes plusvalías latentes significativas, el exit tax puede ser cero o irrelevante.
• El exit tax no es un impuesto que se pague dos veces. Los convenios de doble imposición entre UAE y los países de origen están diseñados para evitar exactamente eso. Lo que se paga en el país de origen como exit tax no se vuelve a pagar en UAE.
• El exit tax no bloquea el traslado. Con planificación adecuada, el exit tax es un coste gestionable que no impide el traslado. Puede condicionar el timing o la estructura, pero no lo hace imposible.
• El exit tax no desaparece si no se declara. Ignorarlo o esperar a que prescriba es una estrategia de alto riesgo. Las autoridades fiscales tienen acceso creciente a información de otros países a través de los acuerdos de intercambio automático de información como el CRS.
El exit tax tiene solución. Pero hay que planificarlo.
En Stokeen Consulting acompañamos a nuestros clientes no solo en la constitución de su empresa en UAE sino en entender las implicaciones fiscales completas del traslado: exit tax, residencia fiscal en el país de origen, estructura óptima en UAE y coordinación con asesores fiscales especializados en cada país.

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Sobre Stokeen Consulting
Stokeen Consulting es una consultora boutique especializada en ayudar a emprendedores y empresas de habla hispana a establecerse en los Emiratos Árabes Unidos. Acompañamos a nuestros clientes en todo el proceso: estructura legal, fiscalidad internacional, exit tax, residencia fiscal, visas y apertura de cuentas bancarias.





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